Cap 4.
Nos fuimos
a Salsipuedes que más de moda están.
Tiene terraza con carpa y árboles y dos pisos de discoteca.
El grupo de
amigos fue a la barra a pedir bebidas, y yo vi a Fran sentado en uno de los
taburetes con sus amigos, lo saludé y me senté en el asiento contiguo.
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Mis amigas también
se acercaron a saludarle y nos quedamos un rato charlando con él
Él y Vico
trabajan de ‘’relaciones públicas’’ en el Salsi,
que principalmente consiste en repartir vales de descuento a quienes
quieran ellos, a cambio de entrada
libre, consumiciones gratis y productos. Ellos están estudiando, y hacen
‘’esto’’ por salir de fiesta prácticamente gratis, Definición literal de
‘’CHOLLO’’.
Mis amigas,
Can y yo estábamos hablando hasta que Bea fijó la vista en alguien que acababa
de entrar y dijo ‘’Ahí viene, ahora os lo presento’’ y se dirigió a saludarle,
siendo perseguida por todas mis amigas revolucionadas.
Fran: ¿Tu
no vas a saludar al nuevo como todas, La?- Me preguntó con una sonrisa.
Lali: Na…
Ya espero a que vengan y le saludo – Le sonreí- Bueno che! Te dejo con tus
amigos que parece que te secuestramos antes,
beso hermanito.
Fran: ¡Qué
nadie se te acerque mucho que estoy yo aquí con unas tijeras de podar, eh!- Rio-
Besos hermanita.
Le di un
beso entre risas y fui a hablar con Nico, que a penas le había dicho palabra
desde que llegamos al Rosal. También estaba en la barra, así que me volví a
sentar en uno de los taburetes altos. Comenzamos a hablar y me quedé pensando
en lo que me había dicho Fran ‘’que nadie
se te acerque mucho’’, iba con segundas, él y Vico estaban muy enfadados
con lo que pasó, me costó bastante evitar que le cagaran a piñas a… ese. No me
gusta pensar en eso.
Disimulé lo
que estaba pensando y me concentré en mi conversación con Nico, de lo más
normal y vi de lejos al amigo de Bea. Caño. Se partía. Nico vio que lo estaba
mirando y dijo:
Nico: ¿Ya
te lo presentaron?- Negué con la cabeza – Pues es resociable, es simpático, a
mí me calló bien, si querés después te lo presento yo.
Lali: Dale.
– Se giró a buscar con la mirada al camarero de la barra y me avisó de que iba
a pedir una copa y volvía.
Miré al
amigo de Bea y vi que se despedía de mis amigas. Pensé que se marchaba, pero
no. Me sonrió de la que se acercaba a mí y me levanté para recibirle.
- Hola- Me
sonrió (CAAAÑO) – Sos amiga de Bea, ¿no?
- Hola- Le
devolví la sonrisa – Sí, sos el recién llegado, ¿no?
- Sí
–Sonrisa- Encantado, Juan Pedro Lanzani.
-
Encantada, Mariana Espósito. – Nos dimos dos besos.
- Pero
llamame Peter.
- Si vos me
llamas Lali- Le sonreí.
Peter: Es
un trato- Me ofreció la mano para estrechársela y así lo hice.
Nos
juntamos con el resto de amigos y pasamos las siguientes horas en el Salsi y en
bares del Rosal, hasta las doce, más o menos. A esa hora nos fuimos al
McDonald’s , pedimos nuestra comida para llevar y la tomamos en el Parque San
Francisco.
Estuvimos
en el parque como una hora, dimos una última vuelta por los bares y fuimos todo
el grupo de amigos a la parada de Taxis.
Hicimos
grupitos de personas según las zonas en las que vivíamos para ir juntos, y Can
y yo, de la más alejada, vamos en un taxi para nosotras.
A lo largo
de la noche habíamos hablado con Peter, él se acercó sonriendo y nos preguntó
por la zona a la que íbamos.
Lali: Ceca
del Parque del Oeste, ¿vos? –Sonrió- Ya sé, re lejos. – Le sonreí.
Peter: Na,
¿En serio?- Asentí- Yo estoy con mi madre estos días hasta mudarme, que también
vive por allí.
El Parque
del Oeste es un parque enorme, muy grande, pero a las afueras, y normalmente
sólo hay personas paseando perros, haciendo deporte, y a veces con niños
pequeños.
El parque
está en cuesta, y divide esa zona en dos partes, así que mi pregunta se podía
adivinar.
Lali: ¿En
la parte de arriba o en la de abajo?- Le pregunté sonriendo.
Peter: En
la de abajo.
En la parte
de arriba no hay nada, solo casas y algunas urbanizaciones, mientras que en la
de abajo hay un quiosco, un supermercado, una ‘’u’’ de skate y la zona de
columpios del parque.
Cande:
Mucha casualidad iba a ser que viviera en la de arriba – puso una mueca-
Nosotros vivimos más lejos de todo…- ¿Venís en el taxi con nosotras?
Peter:
Dale, si no os importa.-Nos sonrió.
Nos subimos
a uno de los taxis, Can se sentó delante, me echó una mirada y Peter y yo nos
sentamos atrás.
Hablamos
poco durante el trayecto porque me estaba entrando el sueño por momentos, a
pesar de que en comparación con otros días no habíamos vuelto muy tarde.
Peter sacó
su celular, me sonrió y me pidió mi número, se lo di con otra sonrisa y él me dio
el suyo.
Aproximadamente
un minuto después de guardarlo en ‘’contactos’’, me despedí de él con un beso
en la mejilla y salí del auto, Peter se quedaba dentro para ir a casa de su
madre.
Peter: Ni
se te ocurra, os invito yo esta vez.- Me dijo al ver que le pagaba al taxista
nuestra parte del viaje. Le agradecí con una sonrisa y Can se despidió de él
con la mano.
Y otra vez
nos fuimos a dormir a mi casa.
Mis padres
después de traerme del aeropuerto se despidieron y volvieron al pueblo, dónde
llevaban toooodo el verano.
Y como Vico
es mayor de edad no había problema en que nos quedáramos él y yo solos en casa.
Si pasaba algo teníamos a la mamá de Can al lado, pero éramos lo
suficientemente responsables. Y,
aprovechando que estábamos solos Can duerme todos los días conmigo. Cuando no
era verano, también dormíamos juntas los fines de semana, turnándonos la casa.
Al
atravesar la puerta de la casa nos descalzamos, y miré como se alejaba el taxi.
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Muchiiiiiiiisimas gracias a las que me dijeron en tw que les gusta la nove :) Llegó Peter... llegó. Estoy tratando de editar un poco el blog ... a ver como queda :) Besos :)


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