viernes, 4 de octubre de 2013

Capítulo 10

Cap 10.







Esa noche me lo estaba pasando genial, riéndome por todo.

Después de ver a Peter, nos encontramos de camino con Jenny y con Alberto, que nos dijeron que el resto estaban en el Mac cenando unas hamburguesas. Me despedí de ellos diciéndoles que me dolía un poco la panza y que como mañana tenía que madrugar, marchaba pronto, me preguntaron por Can y les dije que ella se quedaba más. Vi que Jenny llevaba uno de esos "botes-bocina" de los que si pulsás un botón, suena la bocina, se lo pedí y me lo dejó.

Jenny: Vos vas ahora al Mac?
Lali: Sí, vamos las dos, así Cris se queda con ellos y yo voy hasta casa de mi abuela, que queda cerca.- Le respondí mientras jugaba con la bocina. Me hacía mucha gracia, porque a pesar de que sabía que sonaba muy alto, debido al ruido de toooda la gente y la música que hay en El Rosal, no se escuchaba el sonido.
Jenny: Bueeno, pues llevate la bocina y cuando llegués se la das a alguno de los que están cenando allá, que yo voy en poco.- Me sonrió.
Lali: Aaaaay graciaaaas!!-Le di un abrazo y un beso en la mejilla- Chauu

Cris le dio dos besos y pusimos rumbo al Mac. Yo iba feliz de la vida. Bajamos toda la cuesta del Rosal mientras yo daba bocinazos,  y teníamos que recorrer gran parte de la calle Uria (la que esta entre el Parque San Francisco y el Macdonals, la calle principal de la ciudad). Todo el camino lo hice saltando y cantando "La felicidad" de Palito Ortega.
("La felicida a a a a, de sentir amo o o o o orr...")

A medida que nos acercábamos al Macdonals había menos ruido, porque ya no se escuchaba la música de los bares ni de los boliches. Dejé de tocar la bocina pero seguía cantando mientras Cris se reía.

Llegamos a la puerta del Mac, donde estaba Elena con Cande, tuvimos una charla exprés, cuando por costumbre apreté el botón de la bocina. La diferencia fue que esta vez, como había menos ruido, el sonido parecía más fuerte, MUY alto, y toda la gente que estaba cerca se me quedó mirando, sonreí y las cuatro nos reímos.

Me despedí de ellas y le dejé la bendita bocina a Cris.

La casa de mi abuela estaba a unos 10 minutos caminando lento y a 5 caminado rápido. Así que en cinco minutos ya estaba en el ascensor, subiendo al piso de mi abuela. Gracias a haberme dado prisa, me volvía a doler el pie.

Nada más llamar al timbre, abrieron la puerta.

Lali: HOLA ENANOOOOO!!!! - Me agaché para cargarlo, pasó sus brazos por mi cuello y me dio un abrazo.
Ángel: Hola Lali!- Dijo antes de soltarme.
Lali: Qué abrazo más fuerte!! Un tiempo pequeño que no te veo y ya estas más fuerte!- Le levanté mientras se colgaba- Como pesas ya vos!- Le bajé y le di un beso en el cachete. -Bueno, y vos? - Apoyé las manos a cada lado de la cintura- Vos no me saludás?
Me sonrió y me agaché un poco para abrazarla.
Carolina: Hola Laliii!- Me dio tres besos seguidos en la mejilla y yo le di otros tantos.
Lali: Hola Abuu - Le di un beso a mi abuela y ella a mi otro.- Se quedan a dormir??
Fer: Sí - Extendi mis manos para que chocaran las cinco los dos y lo hicieron- y ya deberían estar durmiendo, pero como les conté que vos venias querían esperar.- Les sonreí cómplice.- Eu, me conozco esa cara. No los espabiles mucho que ya es tarde para que estén despiertos y luego no hay como hacer que duerman.- Me reí y le dí otro beso a mi abuela en el cachete.

Me encantaba quedarme a dormir con mis primos. Carolina tenía 6 años, y Ángel 4.

Lali: Marchá a dormir que yo me quedo con ellos. Me tomo un jugo, les acuesto y me vengo a comer algo. -Le dije sonriendo.
Fer: Tenés hambre? Te preparo algo rápido así te acostás primero?
Lali: No, gracias, tranquila.- Solté una pequeña risa, siempre se ofrecía a cocinar algo si mencionábamos la comida. La quiero mucho- Andá, que ahora los acuesto.

Lali: Bueno, me echarían de menos ustedes, verdad?- Dije agachada a su altura, asintieron y me dieron un besos los dos.

Nos fuimos a la cocina y mientras me tomaba mi jugo me contaban cosas del jardín y de lo que jugaron esa tarde. Les ofrecí jugo y leche otra vez, pero como no querían nos fuimos a la pieza.

Eran cerca de las 12, y me sorprendió bastante que hubieran aguantado despiertos hasta esa hora por esperarme.

Cuando ya estaban los dos acostados, les di un beso y al minuto estaban completamente fritos.

Me senté en la cocina y seguí hablando con Peter. Al rato, todavía sin comer, escuche el ruido de la cerradura de la puerta de la calle. Me acerqué a ver quien era.
Mi tía y madrina, intentando no hacer ruido, era la oportunidad perfecta. Me acerqué por detrás y de repente le toque a ambos lados de la cadera.

Lali :Hola!! -Intentando gritar en susurro.
Lorena: Boluuuuda, que susto me diste!!- No me aguanté la risa.

Miré la hora y marcaba la 1 de la madrugada.
A pesar de que era mi tía, no era mucho más mayor que yo, es la hija menor de mi abuela, me saca 10 años, pero parece mucho menos, nos llevamos re bien y nos contamos casi todo.

Lali: Que hacés acá?- Se había casado hace un año, y con su marido vivian a las afueras, por mi zona no, por el otro lado de la ciudad.
Lore: No tengo disfraz de carnaval y tengo aquí restos de algunos viejos. Además como estamos al lado del centro es más fácil todo- Asentí- Vos? Saliste? Que hacés acá?
Lali: Sí, pero volví pronto porque mañana me levanto pronto y porque me dolía la panza. Mañana voy a comprar unas cosas para el cumple de Cande por la mañana y era más fácil quedándome acá.
Lore: Aaaaaaaah, quedaste con Cande mañana? Cómo no se quedó tambien a dormir?
Lali: Porque son cosas para su cumple.-Dije obvia.
Lore: Ah, claaaro. -Sonrió-Cheee, y vos no me viniste a saludar desde que llegaste de Italia!!-Me dijo dándome golpecitos suaves con el dedo índice en el hombro. 
Lali: Bue! Vos a mi tampoco me viniste a saludar desde que llegué de Italia!! Estamos a mano- Nos reímos.
Cande: Bueeeeeno pues me voy a por las cosas.
Lali: Cuidado que están los enanos durmiendo - Asintió y se fue por el pasillo.

Cuando llegó con la bolsa de los disfraces viejos, nos fuimos al salón, donde había unos placards en los que las puertas eran espejos. Había polleras de flecos brillantes, collares hawaianos, pelucas de colores y más cosas de ese tipo, mientras ella se probaba cosas, yo hacia lo mismo y sacaba fotos con el celu haciendo el tonto en el espejo.
Le ayudé a elegir la ropa mientras le contaba que habíamos echo hoy, el ambiente que había y mi show de Palito Ortega por Uria.
Después se fue a maquillar al baño y yo a la cocina a elegir que comía. Como me seguía doliendo un poco la panza, agarré una manzana y comencé a comerla mientras seguía hablando con Peter.
Si bien mi tía había llegado a la 1, ahora eran las 2 y 10. Entró por la puerta de la cocina y se tomó un vaso de agua mientras se quejaba de su muñeca, porque hace dos días se había hecho daño.

Lali: Cómo no te tomás algo para el dolor?
Lore: Porque si voy a salir mejor no tomo nada.

Ole, ole, ole. Ole, yo.
Ya sabía porque me dolía la panza.
Antes de salir de casa me había tomado una pastilla para el dolor de pie, y luego probé un poco de la copa que pedimos con Bea. Y menos mal que sólo fue un sorbo de nada...

Lali: A que hora salís? Digo, no porque te esté echando ni nada -Dije al ver su cara- pero ya son las 2 y 15...
Lore: Quedé con Dubi -su mejor amigo- ahora mismo abajo -Rió- Gracias por recordarme la hora - Reí yo.

Le di dos besos y me asomé a la ventana de la cocina para despedirme de Dubi.

Seguí hablando con Peter cuando me dijo "Petisa, te puedo llamar?"  Le respondí con un "Daaale" y a los pocos segundos me llegó una llamada entrante de "Peter Lanzani"

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Lo prometido es deuda :) Acá ya son las doce de la noche, asi que ''buenas noches'' :) 

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